31 may. 2018

LA EDUCACIÓN QUE ME INCULCAN MIS PADRES

Los alumnos de 3º ESO han valorado la educación de los padres basándose en el discurso que Don Quijote da a Diego de Miranda en la segunda parte, cap. XVI. Y es que ellos argumentan muy bien.
Leámoslos:



Tras comentar en clase el discurso que Don Quijote da a Don Diego de Miranda en la segunda parte del libro (cap. XVI) sobre la educación a los hijos, he comprendido que mis padres no van por mal camino. No me cabe duda de que lo hacen lo mejor que saben y siempre pensando en nuestra vida para un futuro donde las cosas no serán tan fáciles como ahora. Día a día nos transmiten la educación en pequeños detalles y nos demuestran que para tener éxito no hay que tener, hay que ser. Que las cosas materiales no importan nada al lado del cariño, y que el que más tiene no es el más feliz. También me enseñan a no compararme con los demás, y a saber que hay personas mucho mejores que yo y no por eso debo rendirme; a comprender que debo siempre dar mi mejor versión y a concienciarme de que las metas no se consiguen fácilmente, sino que hay que luchar para alcanzarlas; a valorar que tiene su precio y que debo apreciar lo que tengo y no quejarme de lo que me falta.
Ahora que soy algo más mayor, les agradezco toda la paciencia que tuvieron con mis malas actitudes y también intentar hacer de mí una mejor persona. La gente no miente cuando dice que el amor de unos padres es incondicional, y eso es algo que nunca olvidaré. Nunca les podré devolver todo lo que ellos me han aportado y siguen aportando. Siempre nos insistieron en que nos esforzáramos para ser felices de mayores, no para tener un buen salario ni un buen coche, ya que al fin y al cabo todos tienen cuatro ruedas y un motor para avanzar. Son honrados, amables y educados y yo de mayor quiero ser como ellos, rodeados de gente que les quiere por todos los lados.

Adela Villar, 3ºA ESO





Los hijos son réplicas no exactas de los padres. Por eso hay que protegerlos del mundo corrupto en el que vivimos. Pero sin pasarse, porque no tienen que vivir en la ignorancia. Hay que protegerlos de la homofobia, el racismo, el machismo, incluso del hembrismo, pero explicándoles su significado y por qué son temas perjudiciales para ellos.
También tienen que protegerlos de ellos mismos ya que nacieron en otra época. Volvemos al discurso del Quijote en el que Don Diego de Miranda quiere que su hijo estudie leyes y teología en vez de lo que realmente desea.
Y es que, en ocasiones, de tanto querer lo "mejor para ellos", los padres terminan robando la felicidad a sus hijos. Por eso creo que si el mundo se ha actualizado, la educación también debería hacerlo.

Josefina Domínguez, 3º B ESO


Mis padres me enseñan lo que ellos aprendieron de sus padres más los valores que fueron obteniendo de las distintas situaciones a las que se tuvieron que enfrentar. Me dicen lo importante que son los estudios, formarse como persona, ayudar a los demás, el respeto, la humildad, etc.
Cada uno de nosotros podemos opinar sin tener miedo y escoger nuestro camino con total libertad, pero si en algún momento ven que nos estamos equivocando, no dudan en decirlo e intentan aconsejarnos en todo. Una de las mejores cosas que me han podido enseñar, aparte del aprecio a los que nos rodean, es lo importante que es uno mismo, pero no desde el punto de vista del egocentrismo. Si no se está bien con uno mismo, es imposible estarlo con todo lo demás.
Aunque hubo una época en que nos tuvimos que separar para buscar una vida mejor, nuestro vínculo nunca fue afectado y siempre seguimos unidos.
Mis padres son las mejores personas que he conocido y conoceré. Gracias a ellos creo que puedo decir que soy una buena persona.

Maia Agüero, 3º A ESO



                   ¡Gracias, así da gusto explicar El Quijote!











No hay comentarios:

Publicar un comentario